domingo, 17 de septiembre de 2017

¿Por qué es mi culpa?

Durante los últimos días, las redes sociales se han llenado de publicaciones referentes al caso de Mara Castilla.
Desde la noticia de su desaparición, hasta el anuncio de su muerte, cientos de mexicanas y mexicanos nos hemos llenado de coraje, hemos sentido coraje, desesperación,  impotencia y si, también hemos sentido miedo. Miedo al darnos cuenta de que este es solo el ultimo de muchos casos de feminicidio, o al menos el ultimo del que tenemos conocimiento,  miedo de saber que pudo ser nuestra compañera de trabajo, esa a la que saludamos día con día, pudo ser nuestra mejor amiga, nuestra madre, tía, prima, hermana, miedo de que pudiste ser tú.
Tu que al igual que Mara disfrutas de las salidas con tus amigos, ya sea a un bar, un antro, al cine, al parque más cercano, y porque no, algún sitio al otro extremo de la ciudad, tu que al igual que ella piensas “voy a pedir un uber/un chofer pro”, “llamare a la base de taxis “ porque crees que es más seguro que tomar un taxi en la calle, pero no, no fue un transporte seguro, y entonces me pregunto, ¿Qué es seguro? ¿Existe realmente la seguridad en mi país?
Pero  lo más triste, lo que más duele es ver que en las redes circulan comentarios como “fue su culpa”, “ella se lo busco”, “no tenía nada que hacer fuera de su casa a esas horas”, o mis favoritos, “se escandalizan solo porque es mujer” y “educa a tus hijos para que encuentren más divertido ir a un museo que a un bar. Así evitaras que les suceda lo que a Mara”.
Desde el viernes que vi la primera publicación sobre la muerte de Mara, permanecí en silencio, no porque no quisiera opinar al respecto, sino porque no sabía que decir, no tenía palabras para expresar mi sentir, y porque normalmente  no hago comentarios públicos sobre estos temas, pero entonces me encuentro con ese último comentario y lo único que paso por mi mente fue “tienen que parar con toda esta mierda”.
Pondré un ejemplo simple, un ejemplo de mi vida cotidiana;  todos los días, de lunes a viernes salgo del trabajo entre 8:00 y 8:30 PM, la mayoría de las veces usando algún pantalón de mezclilla, tenis y una playera de polo correspondiente a mi uniforme, o bien, cualquier playera simple y de manga corta, cabello suelto o en una colita alta, poco o nulo maquillaje. A esa hora la calle donde se ubica el local está prácticamente sola, los negocios de los lados ya cerraron, a excepción del Oxxo dela esquina, hay poca iluminación. Siempre regreso a casa caminando, ya que casi no circulan taxis por el lugar y esperar el camión implica quedarme al menos 15 o 20 minutos en la parada, que casi siempre está sola, las pocas veces que he visto a alguien ahí son trabajadores, si, todos hombres.
La primera parte de mi recorrido no es muy diferente, casi siempre voy caminando sola, o, nuevamente con algún hombre a la vista, comienzo a ver algo de gente hasta que me acerco a zonas comerciales, pero aun así, no es una gran cantidad de personas.
Mi punto es el siguiente: si algún día, alguien decide que puede acercarse a mí, invadir mi espacio personal, tocarme o violar mi libertad, ¿Es mi culpa? ¿Es mi culpa por salir del trabajo a esa hora? ¿Es mi culpa que la zona este poco iluminada? ¿Es mi culpa que sea una zona poco transitada? ¿Va a ser mi culpa que una persona con neuronas, con uso de razón, que toma sus propias decisiones, crea que vale más que yo? ¿Por qué sería mi culpa que alguien decida violar mis derechos? ¿Por qué cualquiera cuyos derechos fueron violados tendría la culpa? Y no estoy hablando únicamente de la población femenina, no, estoy hablando de cualquier ser humano, porque también hay casos de hombres que sufren de abuso, y aun peor, no hablamos solo de hombres y mujeres en la edad adulta, pasa también con niños y niñas, y con mayor razón pregunto ¿Cómo un niño tendría la culpa? ¿Cómo un niño de 3, 5 o 9 años tendría la culpa? ¿También ellos se lo buscaron? ¿También ellos estaban provocando? Yo no creo.
La culpa la tiene el agresor, no la víctima, la culpa la tienen todas esas mentalidades mediocres que piensan que una falda es el motivo, que piensan que una mujer en un bar es una chica fácil, a la que puedes ponerle la mano encima, que las mujeres deben quedarse en sus  casas para estar seguras, la culpa la tienen todos esos que nos llaman “feminazis” y que se burlan de todas aquellas que luchan por sus derechos.
Podría escribir muchas cosas más sobre esto, porque así como el caso de Mara existen muchos otros, cada uno distinto, cada uno con diferentes versiones, pero todos con los mismos comentarios absurdos, y la mayoría con el mismo trágico final, porque como mujer, y como persona he vivido el acoso callejero en carne propia, porque estando en el trabajo, dentro de un establecimiento, he sentido miedo, porque no puedo caminar tranquilamente, porque cada que pongo un pie en la calle tengo que ver a mi alrededor constantemente.

Así que, solo me queda decir, analiza tu rutina diaria, piensa en todas aquellas acciones en las que podrías ponerte en peligro sin saberlo, y pon en tu cabeza la siguiente pregunta: “¿POR  QUE CARAJOS ES MI MALDITA CULPA? “

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